jueves, 22 de julio de 2010

El Precio de la Victoria


La persona que triunfa
no es porque tenga
un camino fácil

La diferencia es que
sabe levantarse
cada vez que cae.

Ha las personas
lo que se les evalúa
no es por cuantas
veces cae,
sino por cuantas
veces se levanta.

Un hecho, el valor
de levantarse y no
mil excusas para quedarse
en el suelo.

No se trata de no caminar
por no caerse
No es, no intentar
por no golpearse.

La victoria es del que
lo intenta una y otra vez
y resiste los golpes.
Gana el que mas resiste.

"El precio de la victoria, es el sacrificio."


Autor: Dr. Juan de Dios Aceituno Veliz

lunes, 12 de julio de 2010

En Las Calles


Viejos y niños

yacen en las calles

de todas las ciudades.


Sus corazones claman

y vierten lágrimas

cual manantiales

día y noche.


Gritos en silencio,

miradas perdidas

vidas que desfallecen

de soledad, angustia,

dolor, frío, hambre.


Vidas que se apagan

Cada segundo

En la entrada

De todas las calles


Caminan en tinieblas

como los muertos

de mucho tiempo.


Derramando sus almas

en el regazo de las calles.

Grande como el mar

es su soledad,

su sufrimiento.


Cercados por todos lados,

no pueden salir

Sus cadenas son pesadas.


Sus ojos destilan

y no cesan

porque no hay alivio

en las calles.


Autor: Dr. Juan de Dios Aceituno V.

viernes, 18 de junio de 2010

Nacidos Para Morir


Niños de la Calle

Nacidos Para Morir


Detrás de una carita sucia,

hay un niño

Detrás de un niño,

hay un corazón


Niño sin infancia

Niño sin sonrisa

Niño sin felicidad


A tu corta edad,

tu rostro esta marcado

de prolongadas cicatrices.


Lo que otros utilizan

para informarse

tú lo utilizas

para cubrirte del frío.


Tu que de los recipientes

de basura, miserablemente

te has alimentado,

de lo que a los otros

les ha sobrado

Y lo han tirado


Pero no se han

recordado de pequeñas

figuras hambrientas

Que en el insensible

olvidado han quedado.


No llores niño,

sino tienes calor,

Ni esperanza, ni mañana.

No llores niño,

sino tienes un juguete

Pues la soledad y la angustia

juegan contigo.


No llores niño,

sino tienes un vestido

Pues dentro de poco

en un mundo de ciencia

Pero sin conciencia,

el ataúd será tu vestido

Revestido en un juego atrevido,

Con su futura compañía

La muerte.


Y serás uno más,

en la gran lista

de los que no aparecen

en ninguna revista

pero que han quedado

en el olvido.


Autor: Dr. Juan de Dios Aceituno Veliz



jueves, 17 de junio de 2010

Al Final del Ocaso

Al Final del Ocaso

Las esquinas de las calles,

son tu aposento

y con un caminar lento,

esperas prontamente

el final de tu tiempo.


Hilos plateados

como manto

cubren tu cabeza.

Hilos que nacieron

hace mucho tiempo,

tu cuerpo cansado

con el paso del tiempo

luce encorvado.


Tu mirada agachada

y tu mirada perdida

hacia el lugar

donde un día fuiste sacado.

Porque polvo eres y polvo volverás.

Porque para hoy no hay nada,

sólo recuerdos de una vida pasada,

cuando tu imagen

adornaba el centro de un hogar,

de una familia, ahora llanto

es tu imagen en el viento

sin música, sin amor,

sin calor que te acompañe,

acompañado únicamente

de tu sombra enlutada.


Viviendo muy pobremente

de la misericordia de otros.

Misericordia que es un dinosaurio,

no por su tamaño

sino porque ya se ha extinguido,

misericordia que tiene olor

a fósil disecado.


Porque ahora

será esculpida tu imagen

para perpetuar tu angustia,

porque viendo no vemos,

cada día son más

que cada día vemos menos,

delante de estas figuras olvidadas

insensiblemente pasamos

sin practicar

lo que tanto hablamos.


Y que con el paso del tiempo,

el mismo tiempo

los ha olvidado.

Te acercas a ellos

y huelen a tristeza

a lágrimas e insomnio.


Y al terminar el día

hambrientos, sedientos

y temblando de frío,

su cuerpo débil

sobre una banqueta húmeda

se ha recostado

y atrapado en el frío,

el llanto, la tristeza,

la soledad y la angustia,

sus ojos para siempre

se han cerrado

y ninguna lágrima

se ha derramado

en tu sepulcro, ninguna flor

se ha colocado

porque al final del ocaso

de ti nadie

se ha recordado.


Autor: Dr. Juan de Dios Aceituno Véliz.




No Dejes de Luchar

No Dejes de Luchar

Cuando la esperanza se ha perdido
debajo del cielo solo se ve las nubes
cargadas de sufrimiento.
Los ojos como filtro han concentrado el dolor.
El coraje a desaparecido, hacia donde se a ido
hacia donde a partido, que ya no se quiere luchar.
Corazon abatido, seno de martirio
Que su latido a disminuido porque se a vencido
y no quiere palpitar mas.
Ahora escucha la voz que no ves
pero en el oido te susurra que solo no estas.
Levanta tus alas de gigante
como una catarata tu espiritu sea derramado
con derroche de fortaleza, la espesura bajo
penumbras de la angustia, vas atravesar
y otra vez a la pared fragil, como de cristal
de tu corazon, perseverando,
el resplendor del triunfo llegara.

Autor: Dr. Juan de Dios Aceituno